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Si, en efecto, tiene sentido. La razón es sencilla en su formulación pero compleja en sus implicaciones: tiene sentido hacerlo porque el futuro reside ya en la cocina; porque, a poco que las observemos con curiosidad, más allá de los tópicos en torno a lo culinario, el futuro se está cociendo en buena parte en las cocinas. Porque, en suma, la cocina es un observatorio privilegiado para anticipar el futuro, pues hace frente a este reto de una forma didáctica y económica, reduciéndolo a una escala micro, de suerte que lo que anticipa nos interpela más y mejor que los diagnósticos macro que a modo de oráculo emiten en los medios de comunicación expertos de diversa índole.

Tras años de profundas transformaciones, la gastronomía se ha visto en la necesidad de hacer balance. Entre las cuestiones que han surgido destaca la pregunta sobre si la gastronomía ha alcanzado el estatuto de vanguardia y, en caso de que así sea, si ha sido capaz de hacer llegar a la sociedad un mensaje claro y nítido sobre qué es vanguardia en cocina. Desde Diálogos de Cocina hemos visto la necesidad de, antes de hacer valoraciones demasiado precipitadas, saber de qué estamos hablando cuando hablamos de vanguardia, tratando de conocer en profundidad las diversas implicaciones que tiene aspirar a ser una actividad que se tenga por vanguardista. No es otro el objetivo de la quinta edición de Diálogos de Cocina: no quedarse varados en esa plomiza sensación de fin de época que todo balance, por satisfactorio que este sea, conlleva, y atrevernos a anticipar el futuro tomando el concepto de vanguardia como fuerza motriz para continuar con el camino emprendido. Así, “Vanguardias: anticipando el futuro” es el título que queremos que sirva de estímulo para la discusión.

Una manera de responder a esta cuestión de qué es vanguardia hoy día es reflejarse en el espejo de otras disciplinas para las que es más natural hacer uso del término. Son cuatro los ámbitos en los que nos vamos a centrar. Todos ellos tienen un interés doble. Por una parte, son campos que en los últimos tiempos han experimentado cambios muy profundos a base de propuestas rupturistas, y, por otra parte, guardan una relación cada vez más intensa con la gastronomía, hasta el punto de que su fertilización cruzada ha dado lugar a logros impensables hace no mucho. Arte, diseño, tecnología y comunicación son los espejos con los que se va a confrontar la gastronomía. Cada uno de ellos devolverá un reflejo distinto, pero la suma de estos reflejos conforma el mosaico de lo que nos deparará la cocina en un futuro inmediato, una cocina que, dicho sea de paso, ya es impensable sin el concurso de estas cuatro disciplinas.