Euro-Toques se ha comprometido con la defensa de la anguila europea, que se encuentra en un estado cercano a la extinción, haciendo un llamamiento a cocineras y cocineros para que dejen de utilizar en sus restaurantes angulas y anguilas. A pesar de las recomendaciones de los científicos del ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar), la Unión Europea sigue sin dar pasos en firme para vedar la pesca de esta especie, cuyo número se ha reducido drásticamente en el continente en las últimas décadas. Con la ayuda de Estibaliz Díaz, coordinadora del área de gestión pesquera sostenible de AZTI, representante española en el ICES y experta en el tema, abordamos la situación actual de la Anguilla anguilla, cuyo consumo se ha vuelto extremadamente incorrecto hoy en día.
Descenso dramático: donde había 100 hoy hay 8
No existen datos del estado de la biomasa de las anguilas en el océano, por las enormes dificultades que entraña su seguimiento, así que el indicador que se emplea para cuantificarlas es su “reclutamiento”, es decir, el número de ellas que entran en los ríos europeos. Según las últimas mediciones, a nuestra zona llega en la actualidad un 8,8% de las que llegaban antes de los años 80, una cifra que todavía es más dramática en el mar del Norte, donde se reduce hasta el 0,4%.
Causas de su escasez
No hay una sola razón de que su número se haya reducido de manera tan drástica. Además de la sobrepesca, está amenazada por la pérdida de la cantidad y la calidad de su hábitat: en España, por ejemplo, se han construido muchas presas cerca del mar que las anguilas no consiguen cruzar para llegar a establecerse en un río o para regresar al mar. En otros lugares donde sí lo logran, en muchas ocasiones al intentar volver a los Sargsazos se topan con una central hidroeléctrica que las tritura. A todo ello hay que añadir el cambio climático y las consiguientes sequías y cambios en las corrientes, la contaminación, que, aunque no letal, puede afectar a la viabilidad de los huevos, y parásitos como el Anguillicoloides crassus, que llegó en los años 80 con la importación de la Anguilla japonica y que incide en su vejiga natatoria de modo que les impide flotar.
Especie en “peligro crítico”
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica a la anguila europea como especie “en peligro crítico”, que es el paso previo a su extinción. Animales que también consideramos en riesgo, como el lince ibérico, el oso panda o el águila imperial ibérica se encuentran en una situación mejor.
Un problema internacional
El esfuerzo para tratar de recuperar la anguila debe darse a nivel internacional, puesto que el de esta especie se considera un único stock mundial, sin límites territoriales: cerrar la pesquería en España no garantiza que se vaya a disponer de más ejemplares en el futuro, puesto que por mucho que se eleve el nivel de anguilas plateadas en territorio español, esas anguilas volverán al mar de los Sargazos, se reproducirán y morirán y sus crías regresarán indistintamente a uno u otro país, al albur de las corrientes del Atlántico, y no necesariamente a las cuencas de nuestro país.
Tráfico ilegal y precio
La primera angula de la temporada 2023-24, subastada en Ribadesella, se cotizó a 8.134 euros el kilo. A mediados de los años noventa, debido a la disminución de las poblaciones de anguilas asiáticas (Anguilla japonica) que se utilizaban tradicionalmente en operaciones de piscicultura, China acudió al mercado europeo para proveerse de angulas europeas (Anguilla anguilla) para suplir la demanda de sus granjas de engorde. En ese momento, la mayoría de angulas que se reclutaban en las costas europeas acaban siendo capturadas y exportadas a Asia. Dado el beneficio que obtenían en su venta, las granjas de engorde estaban dispuestas a pagar mucho más por las angulas europeas, lo que hizo que se disparase el precio. En 2009 la Unión Europea prohibió la comercialización de la angula fuera de Europa, pero con frecuencia siguen apareciendo noticias de angulas confiscadas en aeropuertos, camufladas en maletas especiales con rumbo a Asia.
Objetivo: cero capturas
El consejo de los científicos del ICES a la Comisión Europea es desde hace años que se decrete la veda total de la anguila, pero una y otra vez la decisión del Consejo Europeo ha sido la de permitir que se siga pescando, con algunos matices. La propia Comisión Europea pidió hace años a los estados miembros que realizasen un plan de recuperación de la especie que se empezó a implementar en 2009. Los informes que a este respecto se realizan cada tres años muestran que esos planes no funcionan como se esperaba: no hay signos de recuperación y no se ha comprobado que la mortalidad pesquera esté disminuyendo. En España, las regiones autónomas se encargan de la gestión de la pesca en aguas interiores, lo que provoca grandes diferencias a este respecto entre unas y otras. En Andalucía, por ejemplo, la pesca esta prohibida desde 2009, mientras que en Valencia puede pescarse tres días hábiles por semana y solo por la noche entre el 1 de diciembre y el 31 de marzo en el caso de la angula y entre el 1 de noviembre al 30 de abril en el de la anguila. En el País Vasco no hay pesquería de anguila y la de angula era recreativa, que hoy no está permitida, por lo que los pescadores han solicitado profesionalizarse para seguir pescando.
Texto elaborado en 2024

