En el eterno debate sobre los límites del humor, la cantante, actriz y show woman madrileña afirma que no existen temas sobre los que nunca bromearía y que el respeto debe nadar en libertad en un entorno en el que el temor a ofender puede llegar en algunos casos a coartar la creatividad de los artistas y en el que por otra parte ciertos sectores ofrecen “discursos envalentonados” que le provocan “vergüenza ajena”. Aunque define su humor como “amable” y “tremendamente blanco”, La creadora de inmortales versiones de barrio de Madonna, Britney Spears, Shakira, France Gall o Michael Jackson defiende el derecho a dar pellizcos en el alma y tirones de orejas cuando toca.
Se dice que la “corrección política” y el temor a ofender a ciertos colectivos está haciendo que los propios artistas se autocensuren en alguna ocasión. ¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿O creas sintiéndote totalmente libre?
La Terre es tremendamente blanca, intenta no meterse en jardines que puedan molestar a alguien, pero eso no hace que nos quedemos fuera de la provocación, la polémica, el “vamos, despierta que te estoy hablando”. Que el temor a ofender que nos están inculcando no cohíba las libertades. Que el respeto esté siempre rondando pero que nade en Libertad.
¿Hay algún asunto sobre el que nunca bromearías?
Para nada. Hace poco hice un curso con Paco Bezerra sobre el teatro incómodo, aprendí a retarme más y más. Si existe algún tema sobre el que no bromearía me haría la broma a mí misma para incomodarme. Y es que las cabezas necesitan mambo, caña, retos… Aunque. siéndote sincera, no bromearía sobre cosas que no sé, no nadaría en temas que ignore. Primero pregunta, créate una opinión documentada, luego juega.
¿Crees que Madonna o Britney Spears se sentirían ofendidas con alguna de tus versiones? ¿Que Michael Jackson se revolvería en su tumba?
Creo que no han sabido ver lo productivo que sería utilizarme. Yo misma lancé un Change.org durante la última visita de la ambición rubia a España, recogiendo firmas para salir en su concierto. Yo sólo pedía salir por detrás coreando “Con Loli”, esas simples y pegadizas palabras. ¿No me digas que no era una manera buena de ganarse al público? Reírse de uno mismo, reírse conmigo de la parodia que en su momento me dio a conocer con su canción en tantos países. Ellas no lo entienden. Ellas se lo pierden. Michael siempre me apoyó…
¿Has escrito alguna canción o preparado un número en el pasado del que te hayas arrepentido o que hoy no repetirías?
No soy mujer de arrepentimientos, la verdad. Sí que en el uso y abuso de la improvisación, en un directo apretado, un estreno a contrarreloj, etc. he vivido alguna situación engorrosa por dejar que mi voz suelte demasiado rápido, y sin analizar, lo que me ha pasado por la cabeza…
En varias de tus versiones cantas a dejar de pensar demasiado en los kilos de más. En Osa, por ejemplo: «Con este cuerpo y este modelazo, a mí el de Shakira me cabe en un brazo», o «No pienso apuntarme a un gimnasio, prefiero comer y decir mea culpa». Esto en el fondo es ir un poco a contracorriente…
Defender el derecho a no tener un cuerpo 10 está, por gloria, en un momento en que es como defender el derecho a la vida. ¿Y qué pasa si mañana yo digo que el cuerpo puede ir hasta un cuerpo 45?, ¿Qué es el 10 y qué es el 34…? Hay que valorar la diferencia y enseñar a encumbrarla.
¿Hasta qué punto aspiras a una cierta subversión en tus espectáculos, a tocar las narices?
Me gusta tocar las narices, la verdad, pero no dejo que ese placer me supere. La gente va al teatro a disfrutar y ese es el objetivo. Abstraer a la gente de sus realidades para llevarles de la mano a tu ficción. Pero mi ficción es cómoda, es amable. Quiero que como espectador te quedes ahí. Ahora, un pellizco en el alma, un tirón de orejas, una injusticia con buena rima en medio de una canción… ¡eso sí!
¿Se te ocurre algo que en otro tiempo fue políticamente incorrecto y hoy ya no lo es? ¿Y viceversa?
Tanto el vocabulario, las actitudes, incluso la ley que habla del colectivo LGTBIQ+ o de las mujeres fluctúan sorprendentemente. Es de risa el planteamiento de ahora sí, ahora no.
¿Crees que el cabaret sigue teniendo el punto “subversivo” que tuvo en otros tiempos?
Las redes están ahí para cantar fuerte y a veces afinado, ya no son necesarios los cabarets y el teatro para denunciar las injusticias del pueblo… ¿o sí? El cabaret no es hacerse la sexy haciendo un playback o incluso teniendo una técnica vocal brutal. El cabaret es muuuuucho más. Ahora se enmascara mezclando otros géneros, está en continuo crecimiento y transformación. No estoy muy segura de si en un futuro me gustará su evolución o si me quedo con la versión más subversiva y clásica del cabaret berlinés o parisino.
Hubo una polémica con un sketch de TV3 en el que hacían una parodia de la Virgen del Rocío. La Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Cataluña llegó a reclamar la «restitución del honor de la Virgen del Rocío»…
Creo que hay sentimientos muy finos. Entender el conflicto en Cataluña conociendo al pueblo catalán despierta esos sentimientos de una manera más cortés y benévola. Haber vivido un camino del Rocío, sentir Huelva en vena o sentirse choquera hace que las interpretaciones sean más cercanas a la comprensión. Intentemos entender por favor. Intentemos sentir.
Ciertos sectores están abanderando hoy lo “políticamente incorrecto” en el sentido de que defienden el seguir haciendo chistes sobre “mariquitas” y “gangosos”, al estilo de Arévalo. El propio Alfonso Guerra dijo algo en este sentido hace unos meses. ¿Qué te parece?
No mezclemos churras y merinas. Esa es la especialidad de esos sectores. Así afianzamos a las churras y hacemos dudar a las merinas. ¿Todas juntas? Vale, pero construyamos.
A este respecto, el dibujante y humorista Darío Adanti ha dicho “cierta derecha prehistórica está utilizando la incorrección política como bandera, con lo cual se está instalando que la incorrección política es de derechas y la corrección política es de izquierdas. Esa derecha se dice incorrecta, pero solo es incorrecta despreciativamente y con los que ellos consideran inferiores” ¿Qué te parece esta afirmación?
Invitaría a esa derecha prehistórica a que piense muy de cerca. Si sus hijos son mariquitas y gangosos, ¿cómo viven con ello? ¿Son incorrectos para seguir con la cabeza alta y el orgullo a punto de estallar? ¿Dónde queda ese desprecio?
¿Crees que vivimos a este respecto tiempos más conservadores? ¿Habría hoy espacio para gente como Divine o el Almodóvar de la primera época?
Creo que todo va muy rápido y que se está activando un mecanismo de defensa muy agresivo. Escucho discursos envalentonados que despiertan en mí vergüenza ajena. Gente como Divine o el Almodóvar de la primera época son más que obligatorios y necesarios en todos los tiempos.
¿Alguna vez tú misma te has sentido ofendida por algún chiste, sketch o espectáculo?
Intento no ser prejuiciosa, buscarle 78 patas al gato, para así poder entender y, posteriormente, si lo consigo, justificar algo que un artista en un escenario suelte por su boca. Lamentablemente no siempre lo consigo.
Llevas un bar en Mallorca ¿Crees que también hay bares más “correctos que otros”? ¿Cómo sería hoy en día un bar subversivo y políticamente incorrecto?
Hace 20 años abrimos el “Flexas”. No me gusta pensar que por tener la libertad por bandera somos subversivos. Eso significaría que el patrón puertas afuera no es un patrón libre. Estamos muy lejos de ser un local correcto, pero no por ello falto de respeto hacia un público que se siente como en casa.
Entrevista realizada por Raul Nagore en 2024

